Mesopotamia


  se encuentra  situada  en  Oriente  Próximo, entre  los ríos Tigris y   Éufrates. Allí,  en  un contexto geográfico marcado por la fertilidad de sus tierras, se desarrollaron las primeras ciudades, rodeadas de murallas, centros de un territorio que se dedica a la agricultura de regadío y al pastoreo.

LOS PUEBLOS DE MESOPOTAMIA
Geográficamente podemos distinguir dos zonas (Alta y Baja Mesopotamia), pero es mejor dividir el territorio según los pueblos que lo habitaban:

  • ASIRIA (habitada por los asirios) al norte, en la montaña.
  • AKAD (habitada por los acadios), en el centro, en el valle de los dos ríos.
  • SUMER (habitada por los sumerios), al sur, en el curso bajo.

Podemos distinguir las siguientes etapas en la Historia de Mesopotamia:
  1. Hacia el IV milenio a.C., en SUMER, surgieron las PRIMERAS CIUDADES ESTADO (Ur, Uruk, Lagash y Eridu).
  2. A mediados del III milenio a.C., el rey Sargón creó el REINO DE AKKAD.
  3. Hacia el 1800 a.C., el rey babilonio Hammurabi creo el IMPERIO BABILONICO (mediados del II milenio a.C.), al que conocemos además por su célebre Código. 
  4. Sobre el 1300 a.C. surge el IMPERIO ASIRIO, que se extendía desde el Golfo Pérsico hasta el Mar Mediterráneo. 
  5. En el siglo VI a.C. , el  IMPERIO PERSA  se extendía hasta el Indo. 
  LA ECONOMIA 

mesopotámica se basaba en la agricultura (cereales y hortalizas), la ganadería (vacas, ovejas, cabras y asnos), la artesanía (cerámica, tejidos, cuero...) y el comercio (importación de materias primas). Se empezaron a utilizar monedas en los intercambios.En un principio, los sacerdotes, desde los templos (zigurats) controlaban la agricultura, el comercio e imponían los impuestos. Poco a poco, los conflictos entre las ciudades hicieron aparecer a caudillos guerreros, que se convertirían en reyes. Estas guerras, además, hicieron aumentar el número de esclavos.
En estas tierras mesopotámicas apareció la escritura hacia el 3500 a.C. Las necesidades contables derivadas de las tareas agrícolas y del control de los tributos propiciaron el nacimiento de la escritura. Poco a poco, esta técnica se extendió a los procedimientos estatales (leyes), a la literatura, a la religión y a la ciencia.